No creas en todo lo que veas (cómo nos engaña el cerebro)






Es muy común escuchar aquello de "solo creo en lo que veo" . Se dice convencid@s de que lo que vemos es la realidad. Pero eso no es cierto. Lo que vemos es lo que nuestro cerebro "ha aprendido" a ver desde que nacimos. De hecho, existen otras realidades que no percibimos. Algunas de esas realidades son percibidas por medio de la tecnología, como la luz que está por encima y por debajo del espectro visible, o los sonidos que están fuera del alcance de nuestro sentido del oido. Pero... ¿están seguros queridos lectores de que sabemos acerca de todo lo que existe en el Universo? ¿Acaso nuestra tecnología es ya tan avanzada como para que nada se le escape?

Yo estoy convencido de que la realidad, lo que es, lo que existe, es muchísimo más amplia de lo que la tecnología y nuestros sentidos nos permiten conocer.

Estoy convencido de que las tres dimensiones no son sino una mínima parte de la realidad. Estoy convencido de la existencia de otras dimensiones que la ciencia aún no puede imaginar. Estoy seguro de que en algún momento y lugar, el ser humano tuvo la capacidad de percibir esas realidades o dimensiones. Igualmente pienso que aún hoy día es posible desarrollar esas capacidades de percepción atrofiadas. Es más, estoy seguro de que hay personas que han desarrollado esa capacidad.

A continuación, algunos ejemplos de cómo el cerebro nos engaña, o mejor dicho, "cómo ve lo que quiere ver". Seguramente ya las hayan visto, pero en esta ocasión que sirvan de reflexión acerca de cómo vemos la realidad distorsionada. Ya lo decían los antigüos Vedas, milenarios libros sagrados de la India, cuando mencionaban al mundo como "MAYA" (una ilusión)





  1. Seguir con la mirada al punto rosado en movimiento. Sólo se ve el color rosado
  2. Ahora fijar la vista en la cruz central. El punto en movimiento es ahora de color verde.
  3. Mantener la vista en la cruz central sin desviarla. Después de un breve periodo de tiempo dará la impresión de que el punto verde va borrando los puntos rosados, hasta que todos ellos desaparecen y tan solo queda el punto verde girando alrededor de la cruz.
Por supuesto, no hay ningún punto verde ni desaparece ningún punto rosado. Es nuestra vista y nuestro cerebro los que nos engañan.



¿Cuantas imágenes ves?


¿son paralelas estas lineas ?


¿de qué color ves los puntos ?


¿crees que se mueve algo aquí ?


Observa la imagen fijamente sin pestañear durante al menos 40 segundos. Luego, dirige tu vista a un fondo blanco (la pared, por ejmplo) y parpadea rápidamente. ¿Qué ves?




Mi favorita: ¿cuantos delfines ves en esta imagen? (una verdadera obra de arte)


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