Los bancos y el Zen

Hoy he leido en un artículo publicado en actualidad.rt.com:

"¿Los banqueros son tan estúpidos que siempre cometen el error de prestar demasiado dinero a los países? ¿Los gobiernos son tan estúpidos que toman más préstamos de los que pueden pagar? ¿Es esto una parte de un modelo en el que, al igual que libra de carne de Shylock, la impagable deuda soberana se utiliza para controlar países enteros? ", se pregunta Salbuchi.

Salbuchi concluye que todos los gobiernos que luchan contra la crisis de deuda soberana tienen que tomar una decisión: servir a las personas o los banqueros.

"Todos los gobiernos, en Grecia, en Italia, en España, en Reino Unido, en Argentina, todos los gobiernos hoy en día tienen dos opciones: o gobernar para el pueblo, o gobernar a favor de los banqueros, y eso significa que siempre estarán en contra del pueblo"




Así es, sólo puedo estar de acuerdo, los gobiernos siempre estarán en contra del pueblo. Por lo tanto, es perentorio dejar de creer que nuestra "ideológicamente sobreprotegida" democracia nos proveerá de algún tipo de solución eficaz. a nuetros problemas y a la crisis.

Gotita a gotita se van acumulando pruebas cada vez más irrefutables acerca de la naturaleza hostil del mundo en que vivimos y de la enorme mentira que aceptamos como "realidad".

Puesto que el mundo no es ni como nos cuentan ni como lo vemos, y la realidad no es como la percibimos... ¿a qué esperamos para dejar de sufrir?

Si la forma de vivir que conocemos nos produce insatisfacción y vacío, si nuestro enfoque existencial sólo consigue hacernos errar nuestro destino, entonces .... a qué esperamos para comenzar a trabajar para cambiar?

Si, ya sé, ya sé, me van a poner ustedes mil peros, dudas, problemas, impedimentos...... todo eso lo conozco bien. Lo vivo en primera persona todos los días.

Pues déjenme decirles que todos esos impedimentos y razones de peso que argumentan para no cambiar sus vidas y su forma de ser sólo son una falacia, una mísera excusa, un signo inequívoco de debilidad..

Siempre hubo, hay y habrá seres humanos (más de los que se imaginan)  que se sobreponen a su propia debilidad y humildemente transitan el sendero que conduce a la libertad del alma. Y como en lo esencial nadie es más que nadie, si otros pueden,  ¿ por qué yo no he de poder? ¡Claro que puedo! ¡por supuesto que se puede!

Cuando uno entiende que las cosas en realidad no tienen ninguna importancia, sino que somos nosotros los que se la damos, cuando uno comprende que somos mortales terriblemente efímeros y que podemos morir en cualquier instante, cuando uno comprende que la vida es un don que no se puede desperdiciar, entonces da los pasos que sean necesarios para cambiar internamente.

En verdad no hay nada en esta vida  tan maravilloso como despertar conciencia y realizar al Ser aquí y ahora.


Comunidad Budista Soto Zen Luz Serena

La desigualdad en el mundo

ESTO SI QUE ES UNA LOCURA:

80 mil Niños mueren cada día por hambre, 1 cada segundo.

La agricultura mundial produce alimentos para alimentar el doble de toda la población del planeta,.

El  50% del dinero que se mueve en el planeta procede de paraísos fiscales.

Sólo EEUU gasta cada día 4.000 millones en fabricar armas.

La producción anual del planeta es de 57 billones de dólares, mientras que la de los mercados del préstamo mueven a nivel mundial 1.000 billones de dólares;  En esta abismal diferencia radica la causa del endeudamiento del mundo, controlado por unos 1600 grandes inversores.

En el mundo hay cincuenta empresas que acumulan más riqueza que cien países.

Y entre tanto, uno sigue apoltronado en la comodidad de la vida que le esté tocando vivir, sin importarle demasiado estas estadísticas, sin tomar conciencia de que todo el rigor y dureza de la realidad de la vida nos alcanzará en cualquier momento con su enfermedad, su vejez y su muerte, borrando de un plumazo nuestro efímero bienestar .

Si tuviésemos un mínimo de conciencia, no dejaríamos pasar un sólo instante de nuestra vida sin tener muy presente esta irrefutable realidad. La realidad de que el ser humano, por llamarlo de algún modo, es un ser enfermo, un experimento fallido, algo condenado al fracaso y al exterminio.

Sé positivamente que la hipnosis colectiva que nos posee y controla impide que estas palabras lleguen a su destino final, que es el centro mismo de tu corazón.

Pero si por algún motivo llegasen a tu corazón, has de saber que ya no es tiempo de luchas sociales. Ahora sólo nos queda volver la vista hacia nuestro propio interior y provocar la única rebelión que tiene alguna posibilidad de triunfar ¡MUERTE AL EGO! ¡MUERTE AL TIRANO!